Chiang Rai

1864 curvas mas tarde, he llegado nuevamente a Chiang Mai. Consegui dormir un ratito durante el viaje (de 100 a 200 curvas, calculo yo). En el tema de dormirse en los medios de transporte, en Europa podria ser considerado una eminencia, pero aqui un simple aficionado. Varios companeros de viaje locales durmieron gran parte del trayecto. Y no es raro ver pasajeros dormidos sobre la moto.

En Chiang Mai me he reencontrado con Eric. Hemos ido otra vez al mercado nocturno, al del sabado, y al del domingo (como hace 2 semanas), y conocido la noche tailandesa, que ya iba siendo hora. Nos vimos tomando una cerveza en una discoteca. No se muy bien que pintaba yo alli, perdido como un pulpo en un garaje, pero alli estaba. Al menos retransmitian el partido del Valencia en pantalla gigante. Eric me advirtio de lo que me podia acontecer, pero las cualidades diureticas del zumo de cebada me forzaron a ello, tuve que ir al servicio. Ejercicio narrativo/descriptivo:

– Yo orinando en el urinario (que para eso estan).

–  Se me acerca alguien por detras y me masajea hombros y cuello. Si no llego a estar advertido de que esto podia suceder, creo que mi reaccion, hubiese provocado mi inmediata expulsion de la sala sin tocar suelo y con una reorganizacion de mis rasgos faciales no deseada.

– Pese a lo incomodo de la situacion, mantengo el tipo y acabo lo que estaba haciendo. El me sigue hasta el lavabo.

– Mientras, otro me ofrece jabon y toalla.

– Y el primero sigue con su terapia que me hace crujir vertebras, hombros, cuello y brazos: me levanto cogiendome de la pechera (crac), y me hizo unos giros de cuello extremos (catacrac y catacroc).

– Tras poner el cazo me dejan en libertad.

Tenia que pasar … y paso.

Pasadas unas 3 semanas de viaje, comiendo comida local, pasando calor, yendo de trekking bebiendo agua de rio presuntamente potabilizada… calculo que solo he perdido entre 2 y 3 kg. Esto me devuelve a mi peso habitual antes de pasar 15 dias en Madrid, incluyendo los pantagruelicos agapes navidenos, recibiendo los cuidados de mi abuela.

Hasta el momento en que tuve que encomendarme a la loperamida y a la pulsera del Gran Buda que aun conservo para no perder la silueta. Pero no puedo quejarme: mantener la solidez tanto tiempo, era todo un record.

Amo al Rey

El rey de Tailandia es objeto de enorme admiracion. Ha superado los 60 anyos de reinado (el que mas del mundo en ejercicio). Su imagen esta por todas partes, incluyendo monedas y billetes. Y hay una ley que prohibe pisar el dinero, para no pisar su efigie.

El domingo pasado, cuando paseabamos por el mercado dominical de Chiang Mai, comenzo a sonar por megafonia lo que intuyo era el himno tailandes. Todos nos quedamos de pie, quietos y en silencio, como el toque de corneta en un cuartel, pero sin mirar a la bandera.

Como soy previsor (todo el mundo lo sabe), hare un noble ejercicio de autocensura: “Amo al Rey”.

Cortando cocos (y los que le quedan)

Cortando cocos (y los que le quedan)

Chiang Rai

Chiang Rai en si, tiene poco interes. Tiene varios templos con Budas de tamano descomunal. Lo que mas me ha llamado la atencion es la Torre del Reloj: barroca, hortera, sobreornamentada, dorada, hortera… durante el dia. De noche, cualquier adjetivo se queda corto: tiene musica y luces que parpadean y cambian de color.

Torre del Reloj

Torre del Reloj

En Pai fui a un restaurante hebreo, y para compensar, he ido a uno musulman en Chiang Rai, para acabar comiendo lo de casi siempre, pero preparado de modo distinto: pollo con arroz “picante, pero muy poco” (segun la amable camarera, claro).

Junto a la Cueva de los Monos

Junto a la Cueva de los Monos

Con la criatura a cuestas

Con la criatura a cuestas

Jirafa ciclista

Jirafa ciclista

He conocido a Laura y nos hemos ido en coche privado con chofer (que hablaba perfecto tailandes) a recorrer varios sitios cercanos. Hemos estado en el Triangulo de Oro (donde se unen Myanmar, Laos y Tailandia), visitado tribus, incluyendo de nuevo mas mujeres jirafa…

Esto es para ver si sube la audiencia del blog: dicen que nunca falla

Esto es para ver si sube la audiencia del blog: dicen que nunca falla

Patri debe estar al caer. Y si todo va bien, manana salimos los 3 para Chian Khong, cruzar el Mekong hasta Huay Xai (Laos). Y en tan solo un par de dias mas en barco lento, plantarnos en Luang Prabang. Y si no va bien, pues el proximo post sera mas divertido que este.

Salut.

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3 comentarios to “Chiang Rai”

  1. FLOR Says:

    ¿Fotos? ¡lo que habríamos querido es un video con ese momento WC!, bueno, salvo que el masaje no fuera solo en la espalda…
    Por favor, no seas tan descriptivo con tus problemas intestinales, que me pillas recien desayunada.
    Besos, y cuidate.

  2. Salvador Says:

    Podrías explicar qué es eso de “Oniria”. No, no… si no es por mi, que yo sé perfectamente lo que es, pero seguro que hay gente que se pregunta qué es y dónde narices esta eso, pero no preguntan por timidez.

  3. Cinco meses, cinco paises, cinco grandes momentos « Desde Oniria Says:

    […] momentos dificiles: – Primer incidente en el aeropuerto de Munich – Recibir un masaje a traicion en los urinarios de una discoteca – Dejar mi pasaporte una semana en manos de un comegafas – Beber agua caliente, muy caliente, en el […]

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