Y me recibe Delhi

Cambio radical.

Antoine y Eric se han vuelto a Francia despidiéndose a la francesa. Mientras ellos volaban a París, Romain y yo hemos tomado un vuelo de Bangkok a Delhi. En el aeropuerto de Bangkok pasamos unos concienzudos controles de seguridad, afortunadamente, sin llegar al desagradable extremo de tener que pasar a ningun cuartito apartado. Hemos viajado con una compañía aérea mejor que la media de las europeas. Nada de bajo coste: buen servicio, comida, prensa, televisión individualizada… En el avión ya se respiraba ambiente indio y había pocos pasajeros occidentales.

Tramitación del visado a la India
Me he dado cuenta de que no había contado hasta ahora la anecdotilla que me sucedió hace unas semanas, y creo que ahora es el momento de contarla:

En Phnom Penh (Camboya), fui a la embajada de la India para hacerme el visado y no padecer un “segundo incidente” similar al del pasado mes de enero en el aeropuerto de Múnich.
Relleno el formulario y entrego original y copia del pasaporte, tal como me piden.
Pedí un visado de seis meses (lo mínimo que ofrece el formulario). En la ventanilla, el funcionario se pone a negociar conmigo:
– “¿Y no te da igual un visado de tres meses?”
– “Es que no sé cuanto tiempo voy a estar. Mejor seis meses, si es posible.”
– “¿Pero tú que vas a hacer en seis meses, piltrafilla?”
– “¿Lo tiene de entrada múltiple? Es que me gustaría ir a Nepal y volver a India.”
– “Visados de entrada múltiple no me quedan, pero te puedo hacer uno de doble entrada por cuatro meses.”
Decido tragar por el principio básico del regateo: “Ni pa ti, ni pa mí”.

El funcionario me pide que le pague el visado, que en una semana lo tendré. No tengo la cantidad exacta y me dice:
– “Estos cinco dólares que sobran son para nosotros, ¿verdad?”
Yo sonrío (muy poquito) la gracia, pero veo que no me da el cambio.
Sigo clavado ante la ventanilla esperando el cambio en un momento de silencio, tensión e incertidumbre.
El ex-funcionario (ahora lo he rebajado a la categoría de “calvodemierdatevasacomerlasgafas”), me mira con su pétreo rostro de falsa dignidad pretendiendo dar a entender “¿desea usted algo más?”
– “Mi cambio, por favor.”
– “Pero si has dicho que era para nosotros”
– “Eso lo has dicho tú” (comegafas)
Y obtuve mis cinco dólares de cambio. Exactamente el precio de una tensa semana pensando en qué rincón de la embajada india se iba a perder mi pasaporte para no aparecer nunca más.

Pero curiosamente apareció. Y además a tiempo. Momento en el que doy por rehabilitado al funcionario.

Llegada a Delhi

Delhi: Main Bazaar.

Delhi: Main Bazaar.

Tras este paréntesis, prosigo por donde me había quedado. En el aeropuerto de Nueva Delhi nos esperaban para llevarnos al hotel y aquí ha comenzado el espectáculo.

El tío conducía a toda velocidad cambiando de carril continuamente para adelantar. Ha llegado a conducir por el carril contrario, en plan piloto suicida durante más de 200 metros. Hay que decir en su favor que tuvo la delicadeza de avisar combinando las técnicas de “tocar el pito” y “echar las largas”, para que las bicis y coches pudieran huir. En menos de una hora, el taxista podría haber perdido los puntos equivalentes a varios carnets de conducir.

Las calles atestadas de gente, ruido, suciedad, olores, colores, vacas, circulación… son verdaderamente impresionantes. Mis comentarios anteriores sobre circulación, higiene, hoteles, ruido… se han quedado pequeños en las primeras horas en Delhi.

Ahora llega el momento de la inmersión en el país. Es la primera vez que viajo a India, y solamente llevo unas horas aquí, pero ya he percibido que es un lugar que me evoca recuerdos y sentimientos muy intensos.

Y ahora, a esperar el desembarco de P&O.

Salut.

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5 comentarios to “Y me recibe Delhi”

  1. Juan Carlos Says:

    No tenía ni idea que ibas a la india! Si hubiera sido así te habría dado un par de consejos!! 😉
    Bueno, aprovechate al máximo, disfruta y sigue escribiendo… tus historias me recuerdan muchísimo mi viaje hace dos años… qué tiempos!!
    Un abrazo!

  2. ANA LA PRIMA Says:

    va a ser fuerte pero merecerá la pena

  3. De monte a monte, pasando por Delhi « Desde Oniria Says:

    […] solo me habia desplazado una vez en avion. He repetido con Jet Airways, como en el trayecto de Bangkok a Delhi, y me sigue pareciendo una compañia aerea mejor que la media de las europeas. Me pase el viaje […]

  4. Cinco meses, cinco paises, cinco grandes momentos « Desde Oniria Says:

    […] en el aeropuerto de Munich – Recibir un masaje a traicion en los urinarios de una discoteca – Dejar mi pasaporte una semana en manos de un comegafas – Beber agua caliente, muy caliente, en el desierto – Sufrir mal de altura a 5500 […]

  5. Antes de llegar a Indonesia « Desde Oniria Says:

    […] temprano a la embajada y mientras espero bajo la intermitente lluvia, pienso en como abordar al comegafas que intuyo me atendera en la ventanilla. Soy consciente de que no cumplo los requisitos para que me […]

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