Varanasi: ciudad sagrada del hinduismo

De Khajuraho a Varanasi

Para ir de Khajuraho a Varanasi tomamos una rocambolesca opción de transporte. En la estación de autobuses nos encontramos con una chica coreana, y luego con un canadiense que también cometieron la imprudencia de elegir la misma ruta. En las diferentes agencias de viajes y la oficina de turismo nos habían dado los horarios de los autocares. En cada sitio nos dieron horarios y duraciones del trayecto diferentes entre sí. Nos subimos al autocar a las 16.30 h., intuyendo que tardaríamos entre tres y seis horas en salir de él. La empresa de transporte, según ponía sobre el parabrisas, era Ansar Travels, la cual imaginé dirigida por un carismático indio con bigote.

La distribución de los asientos era: un asiento, pasillo y dos asientos. ERROR. Ahí, oficialmente, se sentaban dos personas a un lado y tres al otro. El autobús iba lleno. Siguió subiendo gente, e iba más lleno. Siguió subiendo más gente, e iba llenísimo. Más adelante superllenísimo. Después comenzó a subir gente al techo. Posteriormente pasamos a la fase de HACINAMIENTO (con mayúsculas). El revisor iba pasillo arriba, pasillo abajo, empujando a la gente a un lado del pasillo tratando de poner orden con corteses gritos y empujones. Estoy seguro de que ese revisor fue bailarín de break-dance en su juventud y anguila en una vida anterior, porque no encuentro otra explicación a que alguien pudiera mover algo más que las cejas en ese pasillo. Para no caer, las personas que iban de pie en el pasillo se inclinaban y se apoyaban sobre los respaldos de los asientos. Para ilustrarlo brevemente, en un alarde intelectual, citaré al clásico de la literatura española Francisco Ibáñez: “Señora, sáqueme el pie del píloro, por favor”.

El trayecto finalmente duró cuatro horas de reloj, tal como nos habían dicho (más de tres horas y menos de seis). De esas cuatro horas, durante tan solo una interminable hora y media, sufrimos la fase más crítica del HACINAMIENTO. El resto del viaje fuimos, tan solo, muy apretados.

Llegamos a Mahoba, de noche, y totalmente desorientados. Nos llevan en rickshaw a la estación de tren, que está aún más en medio de la nada, si cabe. Nada más bajar, nos rodea un nutrido grupo de curiosos, que nos miran fijamente, en silencio, a una distancia de entre uno y dos metros, completando los 360 grados de una circunferencia a nuestro alrededor. ¡Y nos quedaban cuatro horas allí! En realidad cuatro horas y media contando con el inevitable retraso del ferrocarril indio.

A las puertas de la estación, y sobre el andén, estaba lleno de gente durmiendo en el suelo, como en todas las estaciones que hemos visto hasta ahora en India. La diferencia en Mahoba estriba en que el andén estaba en obras, y lleno de escombros, lo cual, lógicamente, no es impedimento para dormir sobre ellos, en un país de sadus, ascetas y faquires.

Finalmente viajamos en un buen tren, donde conseguimos dormir, y llegar a Varanasi a media mañana del día siguiente.

En la estación de Varanasi, la antigua Benarés, tomamos otro rickshaw hasta la parte antigua de la ciudad. El conductor paró a las puertas de las callejuelas donde ya no podía circular, y nos acompañó unos quince minutos a pie. Si no nos llega a acompañar, quizá no hubiéramos salido todavía de allí. Por las estrechas callejuelas, dignas de la medina de Fez, aunque menos tortuosas, fuimos esquivando personas, perros, vacas, sus excrementos, e incluso un cadáver llevado por cuatro personas en andas para ser incinerado a orillas del Ganges.

Minutos después estábamos en nuestra habitación, en un hotel con vistas al río Ganges. Miramos el reloj. Habían pasado veinte horas desde que salimos de Khajuraho.

Varanasi: Jugando al cricket en los ghats.

Varanasi: Jugando al cricket en los ghats.

Varanasi

La antigua Benarés, constituye, junto al Taj Mahal el punto álgido de todo buen viaje a la India. Es la ciudad más sagrada, a orillas del río mas sagrado del hinduismo. Es constante la imagen de hindúes tomando el baño en los ghats que van sucediéndose a orillas del Ganges. La variedad y concentración de bacterias de todo tipo que posee el río, hacen que uno no quiera ni siquiera ser salpicado por sus aguas, al mismo tiempo tan purificantes y tan contaminadas.

Varanasi: nadando en el Ganges como si tal cosa.

Varanasi: nadando en el Ganges como si tal cosa.

Asistimos a una ceremonia religiosa sentados sobre las escaleras de uno de los ghats. En la monótona letanía de cantos y palmas, la señora sentada junto a mí llegó a entrar en éxtasis. Inconsciente, seguía dando palmas y moviéndose convulsivamente, ajena a todo lo que había a su alrededor, sujetada por su marido y su hija para que no se deslizara escalones abajo y se partiera la rabadilla, mientras le echaban la purificante, a la par que impura, agua del Ganges para ver si volvia en sí. Me marché antes de que eso sucediera.

Varanasi ha sido también un punto de encuentro y reencuentro. Casualmente nos encontramos con Tom, con el que habíamos coincidido a lomos de un camello por el desierto del Thar. También quedamos nuevamente con Miquel, que lleva varios dias aquí. El muy inconsciente dice que ha cruzado el río a nado, tardando entre quince y veinte minutos, y otros tantos para volver. Se hizo una pequeña herida y tuvo que esquivar un cadáver. Él lo describió con gran naturalidad: “El río es enorme y hay sitio para todos.”

Por otra parte hemos coincidido durante estos días con una pareja de franceses, Vincent y Elsis, que tienen previsto viajar durante un año, y nos han estado aconsejando sobre Nepal.

Cometimos la turistada de tomar un barco para tener una vista diferente sobre los ghats y que nos llevaran a los ghats de cremación. Se ven mejor desde el río que desde tierra, y con más tranquilidad. Esta es una de las imágenes de India que sé que recordaré hasta que el Alzheimer haga mella en mí. A los lados, se acumulan enormes montones de leña. Los edificios de alrededor tienen las fachadas ennegrecidas por el humo, y la tierra sobre el ghat está tiznada. Llevan el cadáver, bien cubierto para que no se vea, hasta el Ganges sobre andas hechas con cañizo. Lo bañan con el agua sagrada. Después lo suben y lo incineran en una hoguera. Solamente los hombres pueden asistir a la ceremonia. Junto a familiares, también se ven curiosos mirando. Como contraste, a escasos veinte o treinta metros de las piras, a uno y otro lado, hay personas bañándose o jugando al cricket. Sin duda alguna, una visión totalmente diferente del significado, simbolismo y trascendencia que rodea la muerte.

Salut.

Varanasi: Ghat de cremacion.

Varanasi: Ghat de cremación.

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , ,

6 comentarios to “Varanasi: ciudad sagrada del hinduismo”

  1. Michel Says:

    Petición especial: a ver si un día vemos una fotito de esos autobuses super-llenisimos tanto por dentro que por fuera.

    Gracias por adelantado,

    michel

  2. Kathmandu « Desde Oniria Says:

    […] orillas del rio Bagmati, afluente del Ganges. No es tan espectacular como los ghats de cremacion de Varanasi, y de mucho menor tamaño. En este caso se ven mas de cerca (y sigue siendo impresionante) los […]

  3. Y hasta aqui hemos subido « Desde Oniria Says:

    […] 4 dias en llegar desde Manali. Fue una alegria reencontrarnos despues de vernos por ultima vez en Varanasi, hace mas de un mes. Miquel tuvo el detallazo de dejarme la chaqueta y los pantalones para la nieve […]

  4. Cinco meses, cinco paises, cinco grandes momentos « Desde Oniria Says:

    […] clasicos imprescindibles: – Encontrarme con un catalan de Blanes – Templos de Angkor – Taj Mahal – Varanasi – Hacer un trekking en […]

  5. mariana Says:

    hola, ya que fue tan dramatico el viaje de esa forma, podrias recomendarme otra opcion que conozcas, ya q estare por alli , un par de meses, muchas gracias desde ya

  6. Varanasi (Hinduismo) | dmarmosc Says:

    […] https://desdeoniria.wordpress.com/2009/05/10/varanasi-ciudad-sagrada-del-hinduismo/ […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: